Volver a estar amarrada a tu recuerdo, a tu piel, a tu sabor y a tus besos. De repente, me dejo, me tumbo desnuda y empiezo a prepararme para que me amarres de nuevo.
Tuya, siempre, preparada para aguantar tu peso encima de mí: viciosa, mirándote perra y ansiosa. Respirando entrecortadamente... Pesas. Me gustas fuerte, tierno. Hoy será... sólo si tú deseas.

Amarrada, nuevamente, excitada... Tus manos rozando mi cuerpo: Uno, Dos, Tres... ¡Yaaaa..! Sigue, sigue, ¡Ummm..!
Un Dueño, una esclava, cadenas, amarres, sexo, deseo...
Castigo.
Foto: Cortesía & © by Barry G. Oliver