Colección Voyeur

Domingo 28 de Septiembre de 2008
Composición tema: Dolores

Mmm... a ver, a ver. ¿Cómo se empieza a escribir acerca de un tema tan cotidiano y, a la vez, tan controvertido, como el de los dolores?
Creo que a esta altura del nuevo siglo no es secreto para nadie que durante decenas de años nuestras madres y nuestras abuelas –bueno, hay excepciones, claro–, usaron al dolor de cabeza como argumento para escaparle al marido a la hora de tener que abrir las patitas y cumplir con el débito conyugal.
Bueno, digo “madres y abuelas” como si hoy no pasara... ¡Pseee! Apuesto doble contra sencillo que en este momento, alguna señora, en algún lugar de nuestro maltrecho país, estará diciendo:

–Hoy no... me duele la cabeza.
Dicho lo cual se voltea para su lado dándole la espalda al pobre cristiano que se había preparado para el polvazo del año se queda de pieza y media, sin comprender por qué justo hoy, que los chicos salieron y por fin se quedaron a solas sin temor a ser escuchados, a su cuchi-cuchi le da por la jaqueca.
Por qué esa mujer, que en los viejos tiempos mordía la almohada porque le costaba reprimir los gemidos y los grititos, ahora, cada vez que él avanza un poco, ella manotea el blister de aspirinas.
Entonces me pregunto y pregunto:
a) ¿Desde cuándo hacer el amor provoca dolor de cabeza?
b) ¿Quién dijo que el dolor de cabeza inhabilita para hacer el amor?
c) ¿Con qué fundamento científico se sostienen las preguntas a) y b)?
Por las dudas, y para que las mujeres no se sientan tocadas ni discriminadas, aclaro que esta excusa, que antes era privativa de la mujer, hoy también es usada por muchos hombres, porque ni les cuento la cantidad de histéricos masculinos que anda pululando por ahí.
Y me digo: ¿qué le ocurre en ese momento al que aduce una cefalea para evitar el contacto más delicioso, excitante, divertido, reconfortante y amoroso entre dos seres humanos? ¿Es que siente que están a punto de morir a causa de un aneurisma de cerebelo? ¿Padece de migraña coital benigna? ¿No se da cuenta que así, matando el contacto de los cuerpos no solo está matando su vida sexual sino su relación?
Caso típico: ¿Si uno está con gripe y embotado, por fuerza quedan inhabilitada las funciones sensoriales? No, no y no. Que yo me acuerde, más de una vez pude dormir bien –pese a la congestión de una gripe apocalíptica–, precisamente por hacer el amor antes de cerrar los ojitos.
Más bien creo que cuando empiezan a aparecer cada vez más seguidos esos “dolores de cabeza” pre-coitales, es cuando hay que alarmarse. Pero ese es un tema del Diván, así que se lo dejo para Amanda que, de eso, sabe más que yo.
Sin embargo, parece ser cierto nomás, que hay casos documentados en los que el dolor de cabeza aparece en serio antes o durante la relación sexual y no es una mera excusa. De acuerdo con The National Headache Foundation (Fundación Nacional de la Cefalea), la causa puede ser de origen a) Muscular, y se manifiesta como una contracción muscular en la cabeza y cuello asociada con la excitación sexual; o b) Vascular, producida por un incremento de la presión arterial en los vasos sanguíneos en la cabeza durante las relaciones sexuales.
¡Mirá vos! El nuevo auge posmoderno de las jaquecas parece tener su origen en dolores musculares producidos por el estrés, lo que nos impide terminar bien el día, haciendo aquello por lo que nos perdíamos en la juventud y que ahora nos causa malestar.
¡Me cacho en el marco teórico! ¡Que se la cuenten a otro! Para mí se trata de re... coger una buena cantidad de excusas, por más que los científicos digan “bla, ble, blu” y me inclino más por creerle al doctor Davidson, terapista sexual y psicólogo, que sostiene que no hay razón alguna para esas “excusas musculares”.
Por mi parte, señoras y señores lectores, debo hacer una declaración solemne, para que se sepa y quede en claro: hacer el amor no sólo que no provoca dolor de cabeza sino que, además, es terapéutico.
Alivia el stress, optimiza la actividad vascular, fortalece los músculos,  reduce la intensidad de cualquier dolor... y ayuda a dormir mejor. (A mí, de noche, después siempre me da sueñito).
Creo que si se practicara un poco más el más divertido de los deportes, casi con seguridad reduciríamos a la mitad la cantidad de pacientes que pululan por los hospitales buscando la causas de sus achaques, dolores y malestares.
De manera que si se me pide opinión profesional, mi diagnóstico es: Chic@s: a practicar más Barebacking –deporte sexual extremo–, e incrementar la frecuencia del Raw Sex (darle a lo pavote, que le dicen). Dicho en castellano: más mimos, más franela, más caricias y más dale-que-te-dale, y ya van a ver cómo se les pasa, por lo menos, la mitad de las dolencias.
Soy una convencida que con esta terapia del Skin to Skin (piel con piel), se reduciría drásticamente el nivel quejoso de nuestra sociedad, y en los consultorios escucharíamos cada vez con menos frecuencia ese triste y tan conocido:
-Doctor/a... no sé qué me pasa pero me siento mal. Me duele la cabeza, el cuerpo...
(Quizás encontraríamos mas médicos mejor dispuestos a atender, por que le daríamos más tiempo para que practiquen el mismo deporte... digo ¡Juaa!).
Es cierto que, en relación a los anglosajones, que padecen de jaquecas, cefaleas, migrañas y dolores de todo tipo, los países latinos no están tan mal después de todo, porque tienen una frecuencia y una duración mucho más alta en materia de prácticas sexuales.
Pero últimamente se está notando cada vez más en nuestro país, un incremento en los dolores que aquejan a hombres y mujeres. Y para que vean que tengo capacidad de autocrítica, confieso que cuando bajo un poco la frecuencia de mis relaciones, empieza a dolerme todo, y como me doy cuenta del síntoma, busco el remedio antes que la enfermedad se haga crónica y me transforme en una amargada quejosa.
¡Ay, Dios! ¿Qué se hizo de aquellos tiempos cuando en nuestro país se vivía “al palo”? Hoy, mucha tecnología, mucho consumismo, y ahora, La Bolsa pero aquel famoso “palo y a la bolsa” parece haber quedado perdido en el olvido, de tanta histeria contagiosa que hay por ahí.
Así que, ya saben: a portarse mal y hacerlo bien.
(¡Otra vez me fui por las ramas!)
Como sea, y hablando de estas cuestiones, uno de esos días en el hospital en los cuales todo sale de acuerdo con la Ley de Murphy –de la peor manera–, creí que me moría de un ataque de estrés.
Primero, todo el personal del departamento, tuvimos que padecer la visita de uno de esos “importantes directivos” del área de salud (esos puestos a dedo por los políticos y que de salud no saben un pito), que nos dio la lata en el salón de reuniones, mientras yo pensaba en la cantidad de pacientes que me estarían esperando.
Lo que yo no sabía que esa cantidad se había incrementado exactamente al doble y que el área de Rehabilitación estaba exclusivamente a mi cargo.
¿Por qué?
Porque a Olgui y a Glo se les había ocurrido enfermarse a las dos juntitas, como si se hubieran contagiado. De manera que cuando llegué al servicio me encontré con una cola más larga que la de los ahorristas frente a los bancos cuando se les quedaron con la plata.
Así que como decía mi Abu, “solita mi alma”, tuve que atender y quedarme hasta bien entrada la tarde para atender a esa interminable “planilla de dolores”.
Recuerdo que ya era casi de noche cuando –antes de ir a recoger mis cosas y volver a casita– pasé por el bar para tomarme un último cafecito y estaba en eso de servírmelo cuando se abrió la puerta y apareció un compañerito conocido de la guardia que me vio y se me acercó.
–¿Podrás atenderme? –me preguntó.
–¿Perdón? ¿Me hablás a mí?
–Y sí... no hay nadie más, que yo vea –me contestó, mostrándome con un gesto el bar vacío–. ¿Podés?
–Atenderte... ¿a vos?
–Sí, a mí.
–¿Qué te pasa?
–Tengo un dolor muscular acá... –levantó un brazo y con esfuerzo se señaló la espalda.
–A ver, muñeco... –le dije y en ese momento me di cuenta que del bolsillo del ambo de mi compañerito asomaba una muestra médica de gel conductor.
(No sean malpensados. El gel conductor es el que se usa para lubricar los electrodos).
–¿Acá? –le dije, tocándolo con la punta de los dedos entre los omóplatos.
–¡Auuuu! ¡Sí! –se quejó. Se ve que le dolía en serio.
–Parece muscular... debe ser estrés –dictaminé. La verdad, que el doctorcito estaba más tenso que testigo falso antes de declarar.
–No sé qué es, pero duele –me dijo.
–Pero es que estaba por irme... –quise explicarle.
–Por favor... –insistió, mirándome a los ojos, con una carita de nene-que-tiene-nana y con unos ojos de bebote que me derritieron.
–Bueno, a ver... traete un café mientras me tomo el mío y después lo vemos, ¿te parece?
–Dale... –me contestó, y los ojitos le brillaban.
(A juntar paciencia hasta la semana que viene, que después les cuento cómo terminó).

Foto: Cortesía & © by Nadezhda

 

 
Publicado por Ángel a las 11:05

Respuestas
28 Septiembre 2008 - 15:53
Monica
Ahora comprendo lo de mis migrañas... juassssssssssssssss Un beso. Moni
29 Septiembre 2008 - 06:50
Betina
Hoy pasé a dejar la valija...jajjajajja Y a leer este post voy a poner internet en lo de mi vieja...alguien que colabore con la CPU)))) Maleta de cuero o lona forrada en billetes...jajajjaja Nena genialidad absoluta. No se lo que es tener o sufrir Cefaleas...vivi auto-medicada...jajjajajaj muakissss Beti A trabajarrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr
29 Septiembre 2008 - 09:29
Enviar un emailVero
Angel querida: Muy apropiado el tema de los dolores...jaquecas, he tenido, pero no en esos momentos...jajajjajaa. Es verdad, los beneficios del sexo y más si una está con ese hombre que te puede , que te moviliza!!.Espero con ganas la segunda parte del relato!!.Buenas vibras y mucha energía para vos...un muy buen comienzo de semana para todos!!!!.Te kero primis del alma.Besitos .Vero....PD/Automedicación¿?..Por qué, no? ...es una húmeda alternativa...jajjajajja... Besitos a Beti y a su mamá...y a toda La Banda y al team de Voyeur!.Buenas vibras!!Vero
30 Septiembre 2008 - 14:35
La Banda
Euge:vos sos una mujer que alivia los dolores de este mundo. Que tiene que ver este comentario con tu post? Pues nada mujer...pues todo mujer es bueno que todos los que te queremos se enteren y para eso tenemos que contar:que este Angel acaba de donar la integridad de su salario para reparar dos equipos que estaba fuera de servicio hacía mas de un año.. como lo leen por falta de presupuesto... Los pacientes quedaban sin atención por falta de equipamiento. ¿a quien le importa? a Euge si En mi caso y con el resto de la Banda compramos parte de los materiales para cumplir mínimo con la atención primaria "Salud para todos " solo es un lema que reza en las campañas de todos los gobiernos. Ese es otro tema. Solo contarles que esta mujer ...alivia mas de un dolor. Dispuesta a ayudar, dar sin medir... Angel sería mi mujer si no nos separara el respeto que nos une a una profunda amistad. Confieso Maestro que la elegiría si no fuera por la amistad tan sana que nos une. Besos Nena llenos de Gratitud. Incluído los pacientes que podrán desde el lunes próximo tener una mejor atencion. La que se merecen. Te queremos Lokis GRACIAS GRACIAS GRACIAS. Que recibas con cerces todo el amor que nos das y das.... Robert incluida La Banda.
30 Septiembre 2008 - 14:51
Roberto
Que recibas con creces el amor que das...se me piantó un lagrimón. Te quiero Robert
02 Octubre 2008 - 15:48
Enviar un emailAngel
Gracias por los sentimientos... Los quiero... Angel

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