Así es aunque duela, aunque no encuentre tiempos, ni momentos, así es.
Vivo en una casa que no es la mía, en una ciudad que no es la mía, con una vida que a veces no es mía, pero a ratos la ato a mí para que no se me esfume.
Y llego a casa, me desnudo, me observo así, limpia y sinceramente de algo, de alguien, de ti.

Si es necesario, si te hace feliz, te rogaré, me arrastraré, te abrigaré con mis besos.
Me postraré ante ti. Eres lo más mío, soy lo más tuyo.
No dejaré que lo extraño me atrape.
Porque aquí estás tú, como siempre, regalándome besos al aire que me hacen sentir que vuelvo a casa, a mi casa, a mi ciudad, a mi vida.
Y aquí y así es como soy feliz. Eres el Dueño de mis ataduras, el maestro de ceremonias, mi brillo en los ojos y toda mi Paz.
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