Léeme con tus manos, como si fueses ciego y tuvieses que descubrir mi alma a través de mi tacto, mi fiebre a través del roció que emana mi tembloroso cuerpo...
Percíbeme en tus dedos, bajo la piel llena del dulce erotismo, en cada exhalación, bajo cada estallido...
Examíname mientras me observas, reconóceme mientras me exploras, inspeccióname mientras me calas.
Descúbreme, analízame, averíguame...

Repásame una y cien veces, ojéame cuanto desees, apréciame en estado de mujer plena.
Pero sobre todo, no dejes de sumergirme en mí...
Hazlo como cuando lees un buen libro, empapándote.
Emociónate y vibra mientras disfrutas.
Foto: Cortesía & © by Ralph Gibson