Después de un viaje de ensueño, con sexo perfecto, amor por todas partes, diversión, anécdotas, comidas y cenas espectaculares.

Sexo anal, sexo oral, sexo verbal, orgasmos intelectuales y físicos, besos sin respirar, risas y más risas, desentrañando la crisis, arreglando el mundo, apoyándonos, comprendiéndonos, besándonos otra vez...
¿... Quién tiene huevos de decirle ahora al causante de todo esto que te aburre esta relación?
Pues eso, que no tengo fuerza de voluntad.
Foto: Cortesía & © by Fotologando