Colección Voyeur

Jueves 16 de Julio de 2009
7

Francamente, esperaba que Ko Ni me diera vuelta la cara de un tortazo. En cambio, parece que realmente estaba muy intrigada y quería saber qué gusto tenía un Carlitos con un cortado de ?Starbaz?, porque me metió la lengua hasta el estómago. No sé si estuvimos franeleando cinco minutos o una hora, en el auto. Pero sí me acuerdo que le toqué las tetas divinas, que le metí la mano bajo la pollerita para acariciarle un culo duro como una roca, torneado en los mejores gimnasios de la zona norte, que cuando me manoteó el ?amigo? yo tenía un palo que pensé que la bragueta del bluyin me iba a reventar.

Torpe, con mis tremendas manotas sobre su cuerpo delicado, empecé a desvestirla, a desabrocharle el corpiño, a buscar la bombachita por debajo del vestido. El plan era reclinar los asinetos y... ¡Pum!

?Ay, no... acá no, Tito Petruzzi ?me interrumpió de repente, acomodándose el vestido.
?¿Pero por qué no?
?Porque no, a ver si viene la policía o se despiertan mis viejos
?Bueno, está bien, vamos al telo... ¡Pero ya, que estoy que me muero! ?le dije.
?Dale, vos manejá, que yo te guío.

Me hizo volver a la Panamericana sin sacarme ni por un segundo la mano de la entrepierna, que me latía como si tuviera taquicardia en el pito. Como a los veinte minutos, me señaló una bajada. ?Es ahí?, dijo. Un cartel enorme marcaba un edificio igualmente gigantesco: ?Magnus?.

?¡Pero yo no puedo pagar esto! ?me espanté ante el cartel que rezaba ?Suite $ 200? y la bruta erección que traía desapareció como por arte de magia.
?Nah... no te preocupes, Tito Petruzzi ?dijo, mientras sacaba de la cartera una American Espres Gould?. Vos pagaste el café, yo invito el telo.

La suit del Magnus era poco menos que un palacio. A ojo, le calculé que era como tres veces más grande que mi departamento. En el centro, una cama redonda. Espejos en el techo. Hidromasaje. Unos sillones raros, que no entendí para qué eran. Luces, muchas luces, de colores, con un tablerito re loco para prenderlas. Música de Alejandro Sanz. Y, encima, Ko Ni, que estaba buenísima. Era el ambiente perfecto para la maratón sexual de mi vida. ?Sacate todo?, le pedí.

Chica buena, chica bien educada, una nena bien, me hizo caso, y se fue sacando la ropa de a poco, mientras bailaba suavecito al rito del pelotudo de Alejandro Sanz. Entusiasmado con lo que estaba viendo, me saqué el bluyín y la chomba Lacoste de segunda selección y me tiré en la cama en boxers a cuadritos y medias.

Media hora después, sentadita en la cama, Ko Ni me miraba con cara de sorpresa:

?¿Pero qué pasó, Tito Petruzzi?
?No sé ?me puse tímido.
?Pero en el auto estabas a full...
?Sí, pero no sé qué me pasó. Te juro que nunca me había pasado algo así ?juré en vano?. ¿Habrá sido el aire acondicionado? O por ahí fue el Carlitos de ?Starbaz? que me cayó mal, no lo sé.
?Seh, puede ser ?torció esa boquita sensual en una mueca tonta.
?Bueno... ¿Y qué hacemos? ¿Y si te invito otro café?
?No, dejá. Mejor llevame a casa.

 
Publicado por El Tito Petruzzi a las 05:00

Respuestas
16 Julio 2009 - 06:47
Enviar un emailÁngel
Boxers a cuadritos y medias...jajajjajaja Puedo imaginarte...jajjajaja ¿Y nada de nada? Tito me voy a trabajar es que anoche estuve invitada a una "fiesti...chola"...con globitos y todo;=) "Pe pe pe pe pe pepeeeeeee&33 +36!69 !" Un abrazo Tito y vamos por el 8, amigo!!! Y NO ME AFLOJE ..."onda pum para arriba" El souvenir. ... Despues te lo mando!!! Muackssss OS QUIERO A TODOS!!! Besos al Bombón... Ángel
23 Julio 2009 - 03:38
Enviar un emaillola
ok, acabo de leer las estas 7 partes del manual, y simplemente...me encanto. timido ?¿ jajaja

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