Dadas las circunstancias que son de público y notorio conocimiento y el despliegue mundial de la Influenza, también llamada Gripe A (H1N1), recordemos que los síntomas de esta gripe son diferentes a los del resfrío y tienen las siguientes características:
1) Fiebre de 38º o más, que sobreviene en poco tiempo y que puede durar de tres a cuatro días.
2) Fuerte dolor de cabeza, que aparece en forma brusca.
3) Los síntomas algunas veces pueden ir... [continúa]
Más allá de todos los cambios con los que me está sorprendiendo la vida, de adentro hacia fuera, del centro hacia arriba, con reflejos o con mi cabello natural, algo no cambia...

Mi corazón sólo tiene un dueño.
Foto: Cortesía & © by Roberto Roseano
?Creo que muchas veces consigo expresar lo que siento, a veces es difícil solo con imágenes, pero bueno, siempre lo intento. Con las fotos ya consigo abrir puertas a mis sueños e imaginarme que ahí fuera hay más vida de la que yo puedo abarcar, haciéndome ver la urgencia de actuar y dándome fuerzas para seguir caminando, seguir buscando, seguir luchando.
Así le estaba diciendo a Luli, la nueva secretaria de hemoterapia, con la que estaba conversando y reflexionando en esos... [continúa]
Estaba tan ensimismada en el trabajo, que ni siquiera me di cuenta que se abría la puerta.
?Ángel, te estaba buscando ?dijo el Pelado, asomándose.
?Si, Rober, ¿qué pasa?
?Tenés dos pacientes sin número que se agregaron como urgencia.
?Bueno, ya voy al consultorio ?le contesté, mientras acomodaba unas hojas tamaño oficio dentro de la carpeta.
?¿Estabas con las planillas del informe?
?No con un estudio caligráfico.
?¿Otra vez? ¿Qué te dije?... [continúa]
Dicen que en casa de herrero, cuchillo de madera... ¡Madre santa!
Después de tanta tensión por mis trabajos, actividades, obligaciones y problemas varios, el otro día me desperté dura...
Sí, como lo leen. Dura. De dureza absoluta. Sentía duras las cervicales y la espalda. Estar sentada frente al monitor, escribiendo, resultó un tormento. Ya no les digo lo que era moverme y de sólo pensar en conducir hasta el hospital, la dureza se transformaba en contractura... [continúa]
?Hola, Nena ?dijo Olguita, esa mañana cuando entró al office, donde yo estaba tomando la colación medio-mañanera, absorta en lo que estaba escribiendo.
?Hola, Olgui ?dije?. ¿Tomás un cafecito?
?Dale... ?fue a servirse el café y se sentó en mi mesa.
?¿Que estás escribiendo? ?me preguntó, mirando por encima de sus lentes el papel.
?Mmm... Estoy haciendo un trabajo de Grafoterapia.
?¿Grafo qué?
?Grafoterapia, Olgui... Grafoterapia
?¿Qué es? ¿Una terapia nueva... [continúa]
Fue un lunes cualquiera de verano, y ya no me acuerdo por qué, pero llegué al hospital sin ducharme. ¡Un horror! Porque la ducha diaria matutina para mí es una forma de despertarme y ponerme en ritmo.
Así que ese día con el tiempo jugándome en contra, tomé mi bolso y me fui a las duchas de los baños de la guardia, que en nuestro peculiar idioma hospitalario se denominan ?R Guardia?. ?R? de ?retrete?, claro, aunque no me pregunten quién fue el tarado con aires de ingenioso que... [continúa]
Los jueves, en el hospital, tienen una magia muy especial. Son días de reclutamiento de los colegas que van a participar de los raids del fin de semana, que empiezan los jueves.
Guardias espectaculares, si las hay, las de los jueves, en las que pueden pasar las cosas más insólitas con y/o entre colegas.
Ejemplo: el colega de turno el jueves, haciendo un yeso por doble fractura de miembro superior derecho, con las dos manos ocupadas, cuando de pronto:
?¡Ring!... [continúa]
Suele pasar que a la mañana, después de darme una ducha rapidita, leo los post de mis compañeros de blog y hago algún comentario, mientras me tomo unos mates. Y entre una cosa y otra, por lo general, se me hace muy tarde. Así que salgo como dice el Negro, como una saeta, manejando como un colectivero cuando todavía es de noche.
Llego al hospital con los minutos contados como para firmar el libro, ponerme el ambo y mientras tanto, hasta que llegue nuestro benemérito director,... [continúa]
Entre una cosa y otra, con una semana bastante movidita, se me fue pasando el tiempo y no envié el post que tenía que escribir para hoy.
Tenía pensado escribirlo el viernes, pero a La Banda se le ocurrió invitarse a comer empanadas. Que tuve que hacer yo, claro, porque no tenían que ser compradas en el Delivery.
Así que, como si no fuera suficiente con mi actitividad kinesiológica en el benemérito hospital, estuve amasando y haciendo repulgues hasta que se me... [continúa]
Mañana de lunes, todo el mundo reunido alrededor de la mesa del office, a la hora de la colación mañanera.
Como todos los lunes, cada uno enfrascado en lo suyo, empezando la semana, después de una mañana movidita. Algunas caras de sueño y la bocha del Pelado ?nuestro benemérito y siempre bien ponderado director?, asomando de la parte alta de las páginas del diario.
Las residentes, escribiendo informes, Batman con cara de pocos amigos y Olgui zampándose uno de esos alfajores... [continúa]
Recuerda, no te olvidare,
te espero aquí,
si a mí quieres volver
yo te haré feliz.
Gloria Estefan
Como un rito, todas las mañanas antes de salir de casa, una ducha rápida por la mañana, antes de elegir la ropa, me pone al tono con las emociones.

Y mientras me perfumo, me maquillo y me visto escucho esa... [continúa]
Estaba yo conversando por teléfono ?¿qué haría yo sin el teléfono?? y el Bombón me miraba. Tengo que aclarar que él detesta hablar por teléfono casi tanto como a los celulares y a los contadores públicos.
Un momento antes, estábamos hablando de la pintura ritual en los pueblos primitivos, tema relacionado con esa manía que tienen ahora los jóvenes (en especial las mujeres) de tatuarse todo el cuerpo.
Dícese que es ?paciente? toda aquella persona que tiene paciencia o... [continúa]
Tú, la misma siempre tu
amistad, ternura, que sé yo.
Tú, mi sombra has sido tú.
La historia de un amor
que no fue nada.
Tú, mi eternamente tú.
Un hotel, tu cuerpo y un adiós.
Tú, mi oculta amiga, tú
un golpe de pasión,
amor de madrugada
Luis Miguel
Estoy cansada, muy cansada. El día fue realmente agotador después de asistir durante horas a mis compañeritos de guardia y durante un día de paro...
Paro hospitalario ¿Qué... [continúa]
Recordando tu expresión, vuelvo a desear.
Esas noches de calor, llenas de ansiedad.
Me puedo estimular, con música y alcohol.
Pero me excito más, cuando es con vos.
Virus. Pronta entrega
Me di una ducha y elegí el coulotte blanco de encaje, que combina con mi mejor soutien Victoria´s Secret, también de encaje blanco.
El blanco contrasta que para qué te voy a contar... [continúa]
La mayor parte de la tarea diaria de una kinesióloga ?en el hospital o fuera de él? consiste en masajes. Masajes de todo tipo (siempre terapéuticos, ¿ehhh?): curativos, reconstituyentes, deportivos, estéticos, y demás.
Los masajes, que en una época eran mala palabra en la medicina, hoy se consideran una opción eficaz y eficiente para recuperar o mantener la salud.
De manera que se darán una idea que el listado de mis pacientes ?tanto en el hospital, como en mi actividad... [continúa]
Si bien la Madre Natura ha sido generosa conmigo, nunca he tenido en claro que es lo que más le atrae a los hombres de mí.
Si son mis ojos, es mi cuerpo, mis tetas, mi sonrisa, o si es ?el combo? entero.
¿Será por mis alitas?
Siento que desde que regresé de mis vacaciones todo cambió. Un cambio interior & exterior.
Todo arranca desde mi libertad. Y mi libertad tiene su origen cuando empecé a expresarme y a decir ?¡basta!?.
En el hospital, mis compañeros y mis... [continúa]
Cuando llegaron, los recibí con los brazos abiertos y a Kojak le di un abrazo de oso.
?¡Feliz cumple, Robert! ?llegaron justo el día en que cumplía años.
?Gracias mi kinesióloga preferida...
Fuimos a la cochera, estacionaron el auto y empezaron a bajar los bolsos. Yo me acerqué a él, lo tomé fuerte de los brazos y le dije:
?Pedí un deseo. Hoy te será concedido.
?Nena, poder compartir con vos y con los chicos éste día ya me doy por satisfecho.
?No, no vale pedí... [continúa]
Después de disfrutar largas horas de sol y playa
Después de desintoxicar mi cuerpo y mi alma... durante días
Tengo sed...
Deseo beber de ese manantial que me ofrenda su cuerpo.
Quiero humectar mi piel con la humedad de sus besos.
Él y sólo él es el único que puede calmar este estado en el que me encuentro.
Lo llamo, me presiente, me aviva, me enardece, sabe qué me gusta y cómo me gusta.
Me susurra al oído.
Me enciende, me quema...
Lo provoco. Me provoca. Me... [continúa]
(O conversaciones con un pescador madrugador)
(Si hay algo que hago en mi vida es que, cuando prometo algo, trato de cumplirlo como sea. Así que como me quedó pendiente la paella... veamos cómo sigue).
Habíamos quedado en que:
?Para hacer una paella ?le contesté, levantándome despacito, por si el señor resultaba ser ?El Violador de La Playa?.
?Con esa ?almejita? tan linda y cuidada... ¿para qué necesitas... [continúa]
Ante la inminencia de la llegada de ?La Banda?, y puesto que hasta el momento no había encontrado las almejas, sigo buscando.

Eso sí, me he puesto guantes para no terminar con las manos como las de un marinero de los barcos de pescadores del puerto.
Durante la semana, un día de frío, me puse a revolver una librería de saldos (antes las llamaban ?Librerías de Viejo?), y encontré un... [continúa]
Cómo saben ?y si no lo saben los anoticio en este momento?, en cualquier momento cae ?La Banda? (y si no vienen todos por lo menos la mayor parte), y como les conté prometí agasajarlos como se merecen, empecé a prepararme para el evento.
El evento consiste en preparar la Paella (pa´nosotros, más bien) o/y la cazuela de mariscos que pidió El Pelado, con toda claridad y enfatizando el punto con el dedo levantado, apuntándome y diciendo: ?Y mejor que no me vengas con que no se... [continúa]
Bueno... por fin llegué, después de una semana muy agitada, corrida, atareada y movidita. Hasta me dio una lipotimia.
Me caí redonda, para decirlo con todas las palabras. Suerte que estaba el tano (mi papá), que me agarró. Bueno, a decir verdad, no sé si suerte o disgrazia, porque mi papá se asustó y no se le ocurrió nada mejor que llamar a la bruja de abajo y cuando volví en mí, estaban todos mirándome como si vieran a una resucitada.
Bue, bue... sí, lo admito. Me pasé con la... [continúa]
Después de recibir el regalito de navidad que me dejó Papis Noel, los chicos de la guardia quedaron un poquito excitados. ¿Cómo explicarles..? un poquito dados vuelta, por decirlo de alguna forma
?¡Ay! ¿Y vos? ¿Qué regalo vas a hacerle a ?él?? ?dijo el enfermero de guardia, curioso como es.
El enfermero de guardia, dicho sea de paso, es más conocido como ?Jeringa?. Quizás porque es más molesto que jeringa en el traste. Además tiene un no-sé-qué... una forma de quebrar la... [continúa]
?Hola bombona? ?decía el mensaje de texto que iba leyendo mientras manejaba por las calles vacías de esa mañana de Navidad?. ?¿Por qué no te venís un ratito a la guardia y nos hacés el aguante??
Y, como les conté, zapatos colorados, vestido al tono y ropa interior haciendo juego, llegué a la guardia. Estacioné el auto y cuando bajé se produjo el primer encontronazo... Con gorro en mano se acercó un caballero que estaba estacionado a un costado.
Son días de libre estacionamiento, así... [continúa]
Como podrán imaginar (y si no se lo imaginan, se los aclaro), cuando se trabaja en el servicio hospitalario, hay guardias que, pese a los francos compensatorios no se pueden cambiar, ni canjear, ni esquivar, ni soslayar, ni sortear. Si te toca, te toca.
Así que mientras mis queridos compañeros de blog y ustedes, mis amigos que siguen mis historias, estuvieron festejando, recobrándose de los excesos de la Nochebuena, atiborrándose con ensalada rusa, Vitel Thoné que quedó de la... [continúa]
Es tan hábil para desnudar mis sentimientos, que a veces siento que puede leer en mi interior como si se tratara un libro abierto. Es un experto en bucear en lo más profundo y encontrar, muchas veces, lo que ni siquiera yo sé que anida en mi alma. Para él es tan fácil como palpar mi humedad, erizarme la piel sólo con una caricia o deleitarse bebiendo de mi cuenco, llevándome a un punto tal de excitación, en que temo perder la cordura.
A veces siento que mi rincón en MDQ está vacío sin su... [continúa]
?...En días de la semana
en horas calculadas
izamos la bandera
un grupo de piratas?.
Los Piratas - Los Auténticos Decadentes
?¿Por qué no comparten así me río yo también del chiste? ?preguntó Robert, cuando nos vio cuchicheando y riéndonos a Olga y a mí.
?No es un chiste ?dije, guiñándole un ojo a Olgui?. Es una celebración.
?¿Y qué celebramos, si se puede saber? ?insistió, porque el pelado tiene cierta veta... [continúa]
Era un día como hoy, pero de semana, el día que lo conocí. Cuando lo vi por primera vez.
No podía siquiera imaginar que ése era el primer día de mi nueva vida, en el cual empecé a vislumbrar, a considerar la idea, que nunca antes había sido feliz.
Fue el día en el cual la vida me puso delante de los ojos la evidencia que cada persona que había pasado y que había dejado atrás eran, apenas, una bocanada de aire para seguir respirando. Para no asfixiarme y poder seguir sintiéndome... [continúa]
?¿Y? ¿Qué pasó? ?preguntó Flor, ni bien me vio entrar esa mañana al office , donde se llevaba a cabo la primer ronda de mate.
?Mmmm... ?le contesté, relamiéndome y revoleando los ojos.
Después vertí agua del termo en mi mate. No es que no comparta el mate con los demás, sino que la yerba que uso es diferente, por la acidez. Le di una chupada, agregué más agua y me senté.
?¿Cómo te fue, Nena? ?dijo la voz de Kojak, del otro lado de las páginas desplegadas del... [continúa]
Día de paro en el hospital. Día aburrido, de tan tranquilo. Será que nos habituamos tanto a las corridas y a las emergencias, que cuando no pasa nada, nos sentimos raros.
Escenario: el comedor.
Participantes: todos los que estamos (estamos todos).
Kojak, como es habitual en él lee el diario (nunca pude dilucidar si es que lee el diario o se esconde detrás de las páginas para poder escuchar todo lo que se dice y tomar sus previsiones. Ningún ?bolu?, el pelado).
Por lo general,... [continúa]
Agente, agente, arrésteme pronto
Porque una locura voy a cometer...
SULTANES
Lo había visto varias veces. Era el ?rati? de la
comisaría de la zona. Bueno, ahora, después de la reestructuración viene a ser
algo así como capitán... Qué sé yo. Para mí, sigue siendo el comisario. Como una
comisaría, sigue siendo una comisaría y no una "departamental".
Hombre maduro, apuesto, elegante ?nada que ver con la... [continúa]
?Lo primero que vamos a hacer ?le dije a Germán, mirándolo fijo a los ojos para que leyera mi determinación?, es pedir un nuevo estudio para cotejar los resultados.
?Angelito, no tiene sentido. Los análisis no fallan.
?Si que lo tiene. Y sí, hay veces que los análisis fallan. Y otras veces ?y vos mejor que nadie debería saberlo?, son imprecisos. Así que mañana te espero en el laboratorio en ayunas, y de ahí nos vamos al buffet a desayunar juntos.
?Bueno, ¡Ufa! ?dijo,... [continúa]
Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca...
Pablo Neruda
?¿Alguien sabe que le pasa a German? ?pregunté y nadie me contestó.
Me dio la impresión que ese día, en el office, el aire se podía cortar con una sierra, de tan pesado. Kojak estaba prácticamente escondido detrás del diario. El resto mojaba las galletitas en el café y las engullían para no chorrear y los que... [continúa]
(O a grandes males, remedios eficientes)
?Y... ¿A que se dedica la señora? ?le pregunté, de curiosa nomás.
?Es pintora.
?Ah. ¡Qué bueno! ¿Y qué pinta?
?Cuadros... ?hizo una pausa, como si estuviera pensando qué decir a continuación. Y lo dijo, nomás. ?Si ves lo que pinta... A veces me digo que no hay que ser psicólogo para entender que está... ¿Cómo decirlo? ¿Perturbada? Pero así y todo, y no sé porqué, pero la quiero. Y todavía siento que puede... [continúa]
(También llamado: "Sobrecargas musculares II")
Estoy vencido porque el mundo me hizo así
no puedo cambiar.
Soy el remedio sin receta y tu amor:
Mi enfermedad
estoy vencido porque el cuerpo
de los dos es mi debilidad.
Esta vez el dolor va a terminar
Mi enfermedad, Fabiana Cantilo
Habíamos quedando en que lo invitaba a mi compañerito a tomar un... [continúa]
Noche desapacible, después de un día incierto. Frío otra vez. La primavera que no llegó, pero no termina de quedarse.
Y yo con una acidez que me está matando.
Necesito dormir. Descansar. Reponerme de una semana muy trajinada, en la que pasó de todo.
Necesito saber cómo termina la otra mitad de un sueño que quedó inconcluso antes de ayer y que me regaló un excelente despertar.

Así que, sabrán disculpar, pero después de una taza de té (¡Puaj!), hoy me voy a la camita, temprano y bien abrigada para que mañana pueda despertarme mejor.
El próximo domingo les cuento cómo terminó la historia, ¿sí?
Besitos de buenas noches (porque todavía es sábado).
Foto: Cortesía & © by Marta
Mmm... a ver, a ver. ¿Cómo se empieza a escribir acerca de un tema tan cotidiano y, a la vez, tan controvertido, como el de los dolores?
Creo que a esta altura del nuevo siglo no es secreto para nadie que durante decenas de años nuestras madres y nuestras abuelas ?bueno, hay excepciones, claro?, usaron al dolor de cabeza como argumento para escaparle al marido a la hora de tener que abrir las patitas y cumplir con el débito conyugal.
Bueno, digo ?madres y abuelas? como si hoy no... [continúa]
(O final con una situación embarazosa)
Quedamos en que estábamos jugando al ginecólogo y la paciente, pero algo más que de mentirita, porque yo estaba en la camilla de ginecología, y mi señor mayor encantador se había puesto el guardapolvos, se había sentado sobre la butaca y había empezado a jugar con la boca y los deditos de tal manera que empecé a sentir que me subían los calores...
Sus labios se pegaban a los míos ?no los de mi boca, precisamente?, y me hacía un... [continúa]
(O la fantasía del sillón)
Una mañana muy temprano apareció en mi consultorio, mi dulce de leche de agente de propaganda médica de edad madura, justo para comerme la cabeza.
?¿Querés alguna muestra médica?
?Mmm ¿qué hay adentro de ese maletín?
?Cremas para la piel y gel vaginal.
?¿Humectantes?
?También. Tengo algunas de doble acción que sirven tanto para humectar la piel como para reducir la sequedad de la vagina.
?Para la piel sí... pero... [continúa]
( o Te desnudo con mi madurez)
Que el silencio grite,
que el sonido calle...
?Adelante ?dije, suavecito, más ronroneando que hablando. (No, si yo era gata desde chica, para que lo sepan)
?Permiso ?la voz del seductor canoso APM Senior.
Sabedor, el hombre, que yo ya me había entregado a lo que tuviera que suceder, se mandó sin preámbulos, se sentó a mi lado en la cama, acercó su boca a mi orejita y yo... [continúa]
(O qué bien le quedaba a su piel el Fahrenheit Huge)
Cuéntame al oído,
muy despacio y muy bajito...
La
Oreja de Van Gogh
Siempre me gustaron las historias y los cuentos, reminiscencias de mi niñez. Me encanta mantener siempre vivos aquellos cuentos, unidos a bellos recuerdos entrelazados con las palabras sencillas y directas, embebidas de esa magia que sólo pueden y saben... [continúa]
(Superposición de fantasías o Batman no entiende el francés)
Quedamos en que estaba a punto de empezar con el ?juego de manos rompedero de cola? con Gerardo, el bombón de mi vecino mayorcito, cuando apareció el inoportuno. ¡Grrrr!
?Bueno Gerardo hoy es un día un poquito complicado ?le dije, tratando de salir del paso y pensando en cuántas formas de matar sin que me descubrieran tenía a mano para aniquilar a Batman?. ¿Te doy un turno para otro... [continúa]
Para los mal pensados, no se trataba de un ?Shanghai Daily? de barrio (lugares ?non sanctos? en auge en estos tiempo), no, no.
Mi primer Centro de Rehabilitación era un establecimiento especializado dedicado a la prevención, diagnóstico y tratamiento de patologías músculo-esqueléticas, neurológicas y vasculares que llevaban a una discapacidad.
Mi especialidad, en la que ponía más atención, siempre fue el de las patologías deportivas y laborales. Y el tratamiento básico... [continúa]
Recién me estoy despertando después del viaje de regreso de mis vacaciones de invierno en el mar y aún tengo modorra.

Por ahí, si después me entran las ganas, escribo el post de hoy.
Les ruego sepan disculpar.
Gracias.
Foto: Cortesía & © by Thorsten Jankowski
Para Simón
Éste mar que hace tanto tiempo considero mío, abre sus puertas a las palabras.
El mar esta muy dentro de mí. Percibo y hasta puedo palpar la brisa húmeda y salada que roza mis mejillas y acaricia mi cabello.
Me gusta mirar el mar desde el ventanal, hasta donde se pierde en la línea del horizonte, casi tanto como mojar mis pies descalzos en la arena, acariciada por la espuma de las olas que rompen más adentro.
Les ruego sepan disculparme los madrugadores, pero entre el malestar del día ?inimputable? y el nervio ciático, casi no pude dormir y estuve toda la tarde y gran parte de la noche a la miseria.
Estoy esperando que venga La Enana Maldita que ayer me dijo por teléfono:
?Mañana te pongo una inyección y Santas Pascuas.
?¿Vos? ¡Naaaaaa! ¡Ni loca! ?La Enana con una jeringa y una aguja es más peligrosa que un mono con un fusil de asalto cargado y sin seguro.
?Vos andá... [continúa]
Hoy no hay historias de travesuras, ni recuerdos pícaros, ni reflexiones profundas o autocríticas, ni anécdotas de mi paso por el hospital.
¿Saben por qué?
Por varias razones.
Quizás, la de más peso es porque en la redacción, mi editor me incautó los tres últimos relatos ?con algunos más que no se habían publicado?, sin posibilidad de apelación.
?¿Cómo que no se publican? ?pregunté, sintiendo que me subía la sangre a la cabeza, reacción consecuente con mis genes italianos... [continúa]
A veces las mujeres tenemos
una curiosa manera de complicarnos la existencia. ¡Y yo que creía que me pasaba
a mí sola! ¡Qué va!
Ahí estaba
Flor, que miraba azorada cómo su pareja más que flotar en el tedio de la tolerancia
y del aguantarse mutuamente ?mal camino?, había entrado en caída libre
hacia el desastre porque había confundido los roles y en vez de convivir con
un hombre, sobrevivía con alguien que le servía de bastón. Una valiente, Flor,
de poder mirar así su propia... [continúa]
?Pero usted dijo ?Plasma?, doctora... ?estaba diciendo la enfermera cuando abrí la puerta del comedor, esa mañana en la que pasé por el hospital a la sagrada hora de la colación, para compartir el café con los conspicuos miembros de La Banda.
Kojak, como es habitual, hojeaba el diario. Hasta el día de hoy no sé si lo lee o se esconde detrás de las páginas, o si es su forma de entrar y salir de las conversaciones.
Flor se limaba las uñas con un grado... [continúa]
(o Qué rápido pasa el tiempo)
?¡Y que siga la fiesta! ?aulló La Enana.
Mientras se escuchaba de fondo la música de Nueve Semanas y Media, y todos ?como siguiendo un karaoke y al unísono, me hacían coro en la oscuridad.
?¡Las manos arribaaaaa y las manos bien arribaaaaa!
?¡Enciendan la luz! ?les grité, porque toda la situación me ponía al borde del ataque de pánico.
?No Angelito ?me dijo una voz que no supe identificar?. Seguí sacándote todo y ponete... [continúa]
(O... ¿cómo hacerles saber que siempre hay tiempo?)
Abrí la puerta y del otro lado estaban esperando mis afectos.
Esa Banda conformada en el tiempo. En ?Tiempos de salud?.
Esos tiempos en los cuales convivimos con personas sanas y enfermas. Con las grandezas y las miserias. Con la alegría del paciente que sale caminando y el dolor del que termina en el subsuelo, haciéndole una visita al anatomopatólogo.
?¡Holaaaaa! ?dije, abriendo los... [continúa]
Sí, chicas, en el hospital también tenemos el ?Día Femenino?. Una licencia especial ?que le dicen?, a la que los machistas llaman ?privilegios de mujeres?.
Es conocido en el ambiente médico ?y nosotras, en el doble rol de mujeres y profesionales bien que lo sabemos?, que en ?esos días de nervios? (como decía la publicidad de Evanol de la década en que mi mamá todavía lo tomaba), las mujeres experimentamos las consecuencias del despipiole hormonal, según la fase del ciclo menstrual... [continúa]
(o la historia del bombonazo con la lesión de tobillo)
Recuerdo el día que llegó a mi consultorio un joven muy apuesto con una lesión en el tobillo, más precisamente un esguince.
De manera que como estudio de rutina le pedí que se tomara una placas, previo realizar la intercosulta de rigor con traumatología.
Y que regresara con ellas (las radiografías) apenas se las entregaran. Pero no fue tan fácil, la cosa.
¿Quién podía estar en... [continúa]
?¿Que te dijo quéeee?
??Besame los senos?.
?¡Naaaa! ?dijo la Enana Maldita?. ¿Y también te dijo ?Sorbeme la vagina?? No jodas, che. ¿En serio?
?No, eso no lo dijo. Pero creo que ganas no le faltaban.
?Decime que te bajaste al pesebre y me como una de las Express con bicarbonato que prepara La Nena.
?¡Mirala vos a la señora Jefa! ?dijo Florencia, que la tenía montada en un ovario desde que entró al hospital.
?Detalles, quiero detalles... ?empecé a reírme como... [continúa]
?Sho quero que me atenda Flod ?escuché que decía el chiquitín, sentado en uno de los bancos de la sala de espera al lado del papá.
Y es que Florencia, nuestra pediatra, es una dulce. Quizás por eso todos ?sus pequeños pacientes incluidos?, la llamamos Flor.
Es de esas mujeres delicadas y dedicadas, capaz de calmar en el acto al más asustado de los niños y de hacerle perder el miedo de ?ir al doctor?. Que yo recuerde, ni siquiera los bebés lloraban cuando era ella la que los... [continúa]
(O cuando Mercedes volvió a la vida)
¿En qué habíamos quedado? ¡Ah, sí! En que dos días después, estaba yo en la guardia, cuando vino Mercedes, la enfermera de traumatología y me dijo:
?Doctora, la busca un señor mayor ?Mercedes era así de formal y respetuosa con todos.
?¿A mí? ¿Quién es?
?No sé... es un italiano y me dijo que le diga que se llama Don Gino.
Ese día tuve que empezar a jugar a las escondidas para esquivar al tío de Perico, que venía todos... [continúa]
Dicen que tal palo, tal astilla. Si no me creen, ahí lo tienen a Perico y a su tío, Don Gino, por ejemplo.
Me acuerdo que el primer día que Perico me hizo sentar arriba de su ?Perico?, después de una buena dosis de mimos, caricias, apretones, besos y malabarismos para sacarme la ropa que me puso como un radiador sin agua de tan caliente y cuando me vio toda desnuda, puso una cara muy especial, mezcla de sorpresa, impudicia, lascivia y picardía.
?¿Todo eso para mí solo? ?dijo.
Tampoco... [continúa]
Suele suceder en todos los trabajos que por lo general hay alguien que se destaca por tener alguna costumbre o hábito que fastidia a todo el resto del grupo al punto de resultar insufrible. Los hospitales no son una excepción.
En el caso de Ludwig ?sí, así se llamaba un compañero nuestro de odontología, mecánico dental para más datos?, más que costumbre, lo suyo era una manía. Consistía en robarse las galletitas Express que vienen en esos paquetitos individuales de tres, la mermelada y... [continúa]
Los horarios, para los que trabajamos en hospitales ?por si alguien no lo sabe o lo pone en duda?, son sagrados ?lo escribo muy en serio y a conciencia?, y tal como dice la Enana Maldita, de ocho a doce (08:00 a.m. a 11:59 y ¾ a.m.) horario de trabajo en el lugar en el que uno esté, según la distribución de tareas: revisión de historias clínicas, reunión con el jefe de servicio, análisis de cada paciente, visita a las diferentes salas, altas (los que se van a su casa), bajas (los que no van... [continúa]
¿Lipotimia, dije? Lipotimia acompañada de desfallecimiento, síncope, desvanecimiento, vértigo, vahído, mareo y aturdimiento. Todo eso junto y al mismo tiempo. Colapsé-mal.
La Enana Maldita que me sacudía, el barco que se movía ?es lo que se espera de un barco, ya sé, ya sé?, alrededor de mí o yo que giraba adentro del barco y el capitán que no sabía qué hacer para que me recuperara.
¡Ay, Dios! ¡Qué momento!
Todavía, cuando me acuerdo, me da vergüenza y me pongo colorada aunque esté... [continúa]
La elocuencia de la imagen: quiere decir que una imagen, vale más que mil palabras.
Hoy iba a contarles el final de mis aventuras marineras, lo sé, pero me resulta muy difícil, porque me duran las sensaciones y esa plácida sensación de agotamiento.
Y todavía me espera una actividad en extremo gratificante. De modo que, si me disculpan, en el próximo capítulo les termino de contar.

Como podrán ver, sigo erizada.
Es más fuerte que yo.
Foto: Cortesía & © by Mopas
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?¿Qué te pasa? ¡Che! ¡Dale! ¡Vamos! ¿Te dio un vahído? ¿Te desmayaste?
?Enana... ?dije, y todavía no sé cómo, porque además que el barco se movía, todo me daba vueltas?. Si seguís tirando de mi brazo me lo vas a arrancar... ¡Paráaaaaaaaa!
Me costó volver a enfocar la vista. Una d dos: o yo estaba dando vueltas en el barco o el barco se movía dando vueltas alrededor de mí, lo que era imposible, porque hubiera violado todas las leyes de la física de Newton de la que ?debo admitirlo?... [continúa]
Hoy se me dio por recordar aquel día en que dos de los residentes más nuevitos y bonitos que habían llegado en la última remesa salida de la facultad de medicina, fueron convocados ?e invitados por La Enana Maldita y yo?, a realizar un simulacro de salvataje.
?Seeeeeeeeeee?, me parece escuchar la voz de los descreídos. Para que sepan, un simulacro de salvataje es parte de la práctica hospitalaria puesto que implica conocer cómo actuar en situaciones límite en conjunto y colaborando con... [continúa]
(O: ?El día que Kojak tuvo un ataque de celos?)
¿Adónde quedamos en la primera parte? ¡Ah, sí! En que me sacaba los zapatos y me acostaba al lado de Isidoro, ?el gruñón?, en la angosta cama de la habitación de directivos y él se acurrucaba en mi pecho como un chiquito desvalido y yo lo acariciaba y él lloraba porque sentía que se había quedado solo en este mundo al morir su papá y me mojaba el ambo y no pasaba nada. Pero nada de nada, por más que... [continúa]
Hay días en los que las palabras sobran.
También hay días en que las palabras despiertan todos mis sentidos.
Recuerdo haber vivido días en los cuales sólo busco tus palabras para que sincronices mi alma y le otorgues sentido a mi apariencia...

Pero en días como el de hoy ?cuando mi cuerpo de mujer pide y exige y me urge?, es... [continúa]
?Imborrables momentos que siempre
se guardarán en el corazón?
Hoy, después de tantos años, hay veces que recuerdo aquel día cuando mi jefe dejó de ser mi jefe para transformarse en un niño necesitado de caricias.
Me pregunto por qué será que los seres humanos, en esos momentos cuando tenemos que expresar los sentimientos, nos esforzamos en esconder las lágrimas frente a los demás.
¿Por qué nos avergonzamos de llorar pero no sentimos vergüenza cuando... [continúa]
Es sabido que en el proceso de comunicación, un emisor envía un mensaje al receptor, y si ambos concuerdan en el entendimiento y la interpretación de lo que se dice en el mensaje y poseen los mismos códigos, lo que dice el emisor es comprendido por el receptor y así se produce la retroalimentación ?los especialistas le dicen feed-back? y todos tan contentos porque nos ponemos de acuerdo.
Si se da el caso que el emisor habla en un idioma diferente al del receptor y éste no lo... [continúa]
Arrástrame hasta ti,
toma todo el aire que puedas
y sumérgete conmigo
en este mar de pasiones una vez más...
Vamos, ven... arrástrame. Sabes bien que puedo sumergirme en las aguas de este mar que tanto amo, donde se confunden mis ojos con el color del agua.
Sé que me estás aguardando en la orilla. Te adivino. Te presiento. Huelo tu perfume... voy a tu encuentro.
Salgo del agua con mis pechos húmedos, salpicados de luz de luna en cada gotita,... [continúa]
Si te has preguntado alguna vez con qué sueñan los ángeles quizás pueda darte una respuesta que estará reposando en las letras quietas de algún poema enamorado. Sueñan en colores iridiscentes que se forman en las nubes plateadas y en los más intensos, los que tienen la incandescencia del sol rojo del amanecer, la de los deseos anhelados.
Sueñan con la sonrisa de un niño, con una caricia, con acompañar a aquellos a quienes vinieron a cuidar en cada instante a lo largo de su vida.
... [continúa]
En un beso, sabrás todo lo que he callado...
Pablo Neruda
Tus besos tiernos, dulces, apasionados, apremiantes, húmedos, lascivos y también, balsámicos.
Sí, así son, sedativos. Restañan heridas y calman el dolor. En dosis justas y con un prospecto que has escrito durante toda tu vida, yo disfruto de ellos y los acepto todos juntos sin temor a contraindicaciones.
Siento cómo me refrescan después que una lagrima de emoción rueda por mi mejilla. Cómo me... [continúa]
Esa mañana, escaparme de mi casa y convencer a mi ex marido de que me necesitaban en el hospital con urgencia, había sido una verdadera odisea y yo estaba dispuesta a correr cualquier riesgo con tal de encontrarme con ese nuevo cirujano con el cual teníamos pendiente por lo menos un asunto importante que debía arreglarse a solas y, a falta de lugar mejor, en el dormitorio de médicos y con la llave puesta y el pasador trabado, para evitar correr el riesgo que algún desprevenido nos... [continúa]
A simón por estar...
Se me olvidó decirte que consigo despertar a tu cuerpo, y una vez más recorro cada rincón de tu ansiedad...
Siento cómo se encienden lenguas de fuego a la altura de nuestro sexo.
Te escucho gemir... te recibo otra vez.
Vuelves a hundirte nuevamente, hasta la siguiente explosión.
Enredada en tu cuerpo, sumergido en mi interior, entre jadeos y gemidos intermitentes te susurro al oído: ?No te vayas... que la luna se ha empeñado en ver... [continúa]
?No temas alojar extraños en tu casa, pues de ese modo,
alguno hospedó
ángeles sin darse cuenta?.
Hebreos 13, 2
Así traspaso la puerta de tu vida, alojándome esta noche en tu casa.
A ras del suelo, con el único contacto mullido que conocí, el de tu cuerpo.
Me arrojo desenfrenada, vulnerable, anhelante, voluptuosa.
Así, con todos mi sentidos...
A veces me pregunto qué se me dio por escribir y recordar ?bueno, tranquilos, no lo cuento todo? aquella época en que trabajaba en el hospital y me divertía a lo pavote.
Hoy no hay historia de hospital, aunque me pregunto si lo mío será tan grave que necesite ayuda médica.
Sí, lo confieso.
Soy adicta.
Adicta por esa necesidad imperiosa que me reclama, ese deseo irrefrenable de consumirte para experimentar tus efectos y consumirme, para fundirme a tu cuerpo y a tu... [continúa]
Leyendo la noticia que comenta la forma en que el rey Juan Carlos de España, exasperado, le pegó un grito y lo paró en seco al levantisco presidente Chávez, de Venezuela, en la sesión plenaria de la XVII Cumbre Iberoamericana, me acordé de esa mañana en el hospital.
Resulta que esa mañana había llegado yo al hospital en uno de esos días en los que el deseo parece amanecer más temprano que uno, con ganas de llevar a la práctica algún travieso jueguito mañanero y me fui directamente al... [continúa]
¡Ufa! ¡Ufa! ¡Y UFA! Hay guardias atareadas, guardias complicadas, guardias con urgencias continuas y guardias densas. Las peores, aunque parezca un contrasentido, son las guardias aburridas. Esas en las que no pasa nada. Y cuando digo ?nada?, me refiero a nada de nada. Decir que son guardias tranquilas, es poco.
Así es como una se malcría, ¿ven?
Porque cuando el embole se enseñorea en una guardia, se activa la creatividad y los miembros de la comunidad hospitalaria ?los de ambos... [continúa]
Hoy quiero contarte qué me pasa cada vez que vuelvo a ese refugio que tengo frente al mar, a ese lugar que tanto quiero. Suelo quedarme a la noche frente al ventanal, ¿sabés, bonito?, me quedo horas mirando la playa donde las olas se deshacen en rizos de plata.
Y cada noche vuelvo a revivir nuestros encuentros en el piso 19, donde el pasado se torna presente y las evocaciones, realidad.
Bajar rápido del ascensor, sabiendo que de la misma manera que la luna va a estar ahí, reflejándose... [continúa]
Si hay algo que abunda y fastidia en los hospitales, son las interrupciones.
De todo tipo, mecachis.
Incluido el coitus interruptus. Que requiere de una habilidad especial por parte del hombre para retirarse en el momento preciso, o por lo menos eso dicen los manuales.
Sí, sí, ya sé... que no es lo mejor, que implica una frustración, que te deja insatisfecha y que las pelotas. Pero más de una se ha salvado de quedar ligeramente preñadita gracias a un coitus... [continúa]
Para los que no sepan qué es peor que estar de guardia un fin de semana de esos especiales, que una tenía reservada para irse a pasarlo con su cuchi-cuchi un hotelito perdido pero acogedor en una isla del Tigre, se los digo: peor es tener que estar de guardia en Nochebuena o en la noche de Fin de Año.
¡Ufa! Sí, sí. A mí también me tocó. ¿O creían que me había salvado? Guardias pesadas, si las hay. (Cada vez que me acuerdo, lloro: ¡Buaaaaaa!)
Pero bueno, puesto que... [continúa]
Lo conocí después de un accidente automovilístico, cuando tuve que hacerle un tratamiento de recuperación en las piernas.
?¿Qué estaba haciendo? ?le pregunté, mirándole las piernas y el estado en el que las tenía después de la operación?. ¿Corriendo en Fórmula Uno?
?Algo así ?me contestó mirándome el escote del ambo.
?Pues va a tener que dejar los automóviles por un tiempo, ¿sabía?
?¿Le dijeron que usted tiene unos ojos hermosos, doctora?
?¿Cómo sabe? ?le pregunté,... [continúa]
Lo confieso: entre todas las cosas de este mundo posiblemente la que más me gusta es el hombre. El hombre como Ser, como prodigio de la creación. Creo que a esta altura de mi vida puedo decirlo con total propiedad y no me cabe duda de ello. Sin embargo, si bien me gusta el hombre, no me gustan todos los hombres. Y no tiene que ver ni con su aspecto, ni con su estatura, su edad, el color de su piel, su condición social y menos aún con su patrimonio, con lo que tiene o deja de... [continúa]
Hay episodios que nos marcan un antes y un después en nuestra existencia. Si la suerte nos es favorable, puede que nos crucemos, en contadas oportunidades, con esas personas especiales que pueden contarse con los dedos de una sola mano ?y nos sobran dedos?, que nos cambian la manera de ver las cosas y nos ponen la vida de cabeza.
Por aquel entonces yo estaba como enajenada con aquel compañero de Traumatología que me llamaba ?Bebé?, tenía diecisiete años más que yo, era casado ?no me... [continúa]
Sola en la guardia. Bueno, sola, lo que se dice sola no, vamos. En una guardia una nunca está sola del todo, y especialmente si es una guardia ajetreada.
Esa noche todo iba de maravillas y yo estaba jugando con ?Perico?. Bueno, que no se llama Perico, sino que yo lo llamo así porque cuando le aflora el guarro que tiene adentro ?que es casi siempre?, tiene esas salidas de lo más ingeniosas, como por ejemplo decirte:
?Vení, sentate arriba del ?Perico? ?el muy guarango.
Ni me... [continúa]
El traumatólogo de guardia de esa noche era el doctor Viale, a quien la mitad del hospital apodaba cariñosamente El Negro y la otra mitad lo llamaba Batman desde que mi amiga Bet ?colega de él?, se había ido de la lengua con eso del guardapolvos flotándole como una capa.
Admito que yo sentía afecto por El Negro, hasta que empezó a mostrar síntomas de que padecía algo semejante a una obsesión por mirarme las tetas. Y como era... [continúa]
Sí, puedo asegurarlo, en esta profesión tan humana uno llega a tomarle cariño a los pacientes. Bueno, lo confieso, a unos más que a otros. Es tan fino el hilo que separa lo profesional de lo humano que uno sin querer muchas veces pasa esa pequeña franja y en mi caso particular he llegado a involucrarme mas de una vez.
(Bueno, sí, está bien, más de diez... ¿está bien así?)
El beeper volvió a sonar a las 4:30 de la madrugada y era un paciente recordándome que tenía que... [continúa]
Cuando lo conocí, era un niño. El mismo niño que había crecido muy pronto, y que decidió volver a buscarme en la cartilla médica de la obra social de sus padres.
Así llegó a mi consultorio después de casi ocho años, con dieciocho recién cumplidos. Su DNI debía oler a tinta fresca.
Ya no recordaba su nombre, pero pese a que había cambiado tanto, lo reconocí ni bien abrió la puerta.
?¿Se acuerda de mí, doctora? Soy aquel chico que usted dijo que era muy travieso.
¿Cómo olvidarme?... [continúa]
Un día de ese otoño del mes de abril esperaba a mi primer paciente en el consultorio. Desde la ventana que daba al pulmón del hospital, donde convergían las habitaciones de internación de Traumatología, por primera vez reparé bien en él.
Fue el día que me sorprendió la mirada de ese médico que una mañana de esas se había acercado al buffet mientras tomaba un café, me preguntó si podía compartir la mesa y, sin darme tiempo a responder, se sentó frente a mí y se... [continúa]
?No logro sentirlo ?dijo en un susurro Lumi, esa enfermera gaucha que siempre estaba dispuesta a ayudar.
Ahora ella era quien me pedía ayuda.
Mientras compartíamos unos mates en la sala de traumatología.
Estaba contándome que tenía serios problemas con su pareja. Que no tenían sexo.
?Creo que ya no me quiere. Que todo terminó entre nosotros.
Mi amiga sentía que su relación estaba terminada así que luego de escucharla atentamente decidí hacerle algunas sugerencias.
?Lumi... [continúa]
Noche de guardia, de esas en las que da la sensación que los pacientes, como brotes en los pasillos, deciden venir todos al mismo tiempo y todos en mal estado.
Estábamos en el office tomando un café con otros compañeros cuando el altavoz empezó a repetir mi nombre seguido de un ?... se la requiere en la guardia?.
?Se acabó la tranquilidad ?dije, levantándome de la mesa y dejando mi café a medio tomar.
?Kinesióloga, se requiere su presencia en la guardia...?, la voz me... [continúa]
Eran las ocho de la noche y ya había terminado con mis pacientes restaban tan solo dos horas para terminar mi jornada laboral.
Estaba muy cansada y sabía que podía relajarme esas horas que marcarían el final de mi día de consultorio.
Había empezado mi día a las ocho de la mañana, que era cuando tomaba mi guardia y después de doce horas seguidas atendiendo, no sentía ni mis manos.
Fui al baño y antes de volver a ponerme el pantalón del ambo me recosté sobre la camilla y descolgué... [continúa]
Escuché cómo se tendía en la cama de enfrente. (Las camas de los hospitales también rechinan cuando los de mantenimiento no pasan seguido)
?¡Chist! ¡Ey, doc! ¿Ya se le pasó el enojo...? ?preguntó en un murmullo, y adoptando el tono de un nene travieso. No pude evitar sonreír.
?No ?contesté.
?¿Y podddqué no? Zi sho shoy un nene bueno.... ahodda me duedmo... ?siguió bromeando.
?Entonces dormite y dejame descansar, nene ?respondí, pero se me escapó una risita (Ji ji) y él... [continúa]
Apenas a unos meses de egresar de mi licenciatura llegó mi nombramiento para la residencia, y tal como lo esperaba y por suerte en un hospital cercano a mi domicilio, lo que me permitía no tener que viajar y poder llegar en pocos minutos ante una emergencia o tener que salir por la noche para cubrir la guardia de algún compañero. Ya se sabe que en los hospitales rige el principio de ?Hoy por ti, mañana por mí...?
En esos tiempos de residencia, una noche de verano de esas sofocantes,... [continúa]
A veces me pregunto por qué elegí ser kinesióloga en vez de médica. Tal vez me lo propuse para tener cuerpos desnudos a mi alcance, para poder mirarlos, para poderlos tocarlos, acariciarlos. Un médico, por lo general, termina insensibilizándose y viendo a todos los pacientes igual.
Bueno, no vayan a creer que en esta actividad es muy distinto que digamos, porque todo se maneja formalmente. Por lo general, mis colegas no se hacen estas preguntas ?al menos no me lo dicen?, y para la... [continúa]
Llegando a casa, de madrugada me sentí culpable. De verdad no sé si quiero seguir con Josep o no, a veces pienso que me pasaría la vida haciendo el amor con él y otras pienso que nunca he estado enamorada de él y que nunca lo estaré.
Y pensé en Jordi. Así que le mandé un mensaje por el móvil.
Al día siguiente, Jordi apareció en el trabajo, justo cuando yo salía. Había pasado todo el día con el Messenger diciéndome cosas sexys con Joseph.
Que sí, quiero... [continúa]
Pues al final no pude evitarlo pero me acosté con Josep.
Sí pude evitarlo, vale, sí, sólo tenía que haber dicho que ?non?.
Pero se puso tonto, empezó a decir que mis tetas le gustaban mucho más que la silicona de Lorena, y luego dijo cosas como ?te quiero, gabachita? y aunque sigo sin entender si ?gabachita? es despectivo o es un halago ?me dicen versiones de todo tipo?, a mí me derritió todo aquello.
Pues como conté ya un poco, conocí a Jordi saliendo de un bar y no es que tropezara con él y se me cayeran los libros y él me ayudara a recogerlos, eso hubiera sido mucho más romántico, pero la verdad es que Jordi es el papá de una amiga de clase de Andrea y así él entraba y nosotras salíamos y nos saludó.
Bueno, saludó a Andrea y estuvieron un rato ?Qué tal en la universidad?. ?Bien, bien?. ?¿Te gusta la carrera?? ?No sé, no sé? y así hasta que le conté a Andrea doce palabras... [continúa]
Julián sigue llamando pero yo no le contesto. De eso también hace semanas. Es que saliendo de un bar con mi hermana o medio hermana o como se llame que es la hija de la mujer de mi padre conocí a Jordi.
Jordi es abogado y tiene cuarenta y siete años. Se divorció hace cinco años y dice que tiene morbo con las franceses y con los franceses. Yo le pregunté si era gay también pero él me dijo que no se refería a eso.
Todavía no lo entiendo mucho. Pues Jordi me pide que... [continúa]
Josep ha pasado muchos días fuera con Lorena y han vuelto muy felices y desde hace un mes no nos acostamos porque Lorena se ha operado las tetas.
Ha pasado por el cirujano y estrena tetas nuevas y ahora ella dice que si lo llega a saber antes, se opera hace años, que ahora su vida sexual es maravillosa.

Estoy pensando en operarme las tetas.
Foto: Cortesía & © by IntimismeFreeFr
Lo siento, je suis désolée, I'm really sorry... intenté escribir algo coherente varias veces estas semanas y siempre me pasaba algo nuevo y pensaba "ya escribiré mañana que esto lo tengo que contar" y de tanto "demain" me cambió todo y hasta el año.
Regresé de Paris ayer, pasé unos días en casa de Magalie y de Pierre.
Creí que iba a morirme pero si escribo esto es que estoy viva así que no, no me he muerto.
Escuché a Magalie tener orgasmos con mi ex novio y pensé en... [continúa]
Ayer por la noche salí con Julián al cine y estando allí mismo, a punto de empezar la película, él me dijo:
?Lulu, tú a mí me gustas de verdad y quiero que esto vaya en serio.
Se me atragantaron dos palomitas y un sorbo de Coke y me puse a toser tanto que el encargado de la sala me tuvo que pedir que abandonara el cine hasta que me recuperase, porque la mitad de las filas no hacían más que ?Shhht, shhhht? y así no había quien empezara la proyección.
Fui al lavabo y me puse... [continúa]
Sigo aquí, sigo aquí. Un poco más para allá que para aquí, pero sigo.
Es verdad que el mensaje de Julián iba más en la línea de ?Ya no te voy a llamar más? que en la de ?Eres rara pero me encantas?, porque no volví a saber de él.
Al menos no de manera convencional. Porque pasó que el martes tuve que organizar una reunión de ventas, Josep y todos los regionales.
Preparé un catering estupendo y alquilé dos salas contiguas en un hotel del centro de Barcelona.
Entonces,... [continúa]
En la radio escuché que una chica iba por Barcelona y se encontró con un castillo de hombres y después con un castillo de fuegos artificiales que le dejaron con la boca abierta que tuvo que cerrar para poder escuchar la fantasía de un cuenta-cuentos vestido de payaso.
Así que yo salí de casa con mi hermanito Sergi de la mano, pero lo único que vi fue una fenomenal tormenta y lo único que escuché fueron los gritos de Sergi reclamándome un Donut y dos cacaolats (¿Adónde se le... [continúa]
Julián no llamó el domingo como yo esperaba. Al despedirnos no sé porqué imaginé que pasaríamos el domingo juntos. Quería ir cerca de la playa a comer paella, aunque ya me han dicho que comer paella los domingos es poco in pero es que yo todo lo in lo tengo un poco out.
Una de las cosas que más adoro en Jaime es que siempre acaba cumpliendo mis expectativas: me pongo a pensar en que me gustaría cenar con él y Jaime llama esa misma tarde para invitarme a cenar. Si... [continúa]
Toca hablar un poco de maman.
Cuando mi madre se separó de mi padre yo era un bebé y mamá se empeñó en que no perdiéramos nunca el contacto y él ejerciera como padre aunque nos separase la distancia que existe entre París y Barcelona, que aunque sigue siendo la misma, ya ahora me parece mucho menor.
Pues mi madre me sacó adelante con la ayuda de mis abuelos y mientras me sacaba adelante, se iba a rayos UVA, al gimnasio, a Pilates, a Yoga y a todo lo que se pusiera de moda.... [continúa]
He tardado un poco en volver a escribir pero es que me van pasando tantas cosas que cuando me voy a poner a actualizar sucede algo nuevo y así todo el rato: así no hay quien actualice a tiempo.
El viernes que salí con Julián sí pasó algo, si es que se le puede llamar ?algo? al hecho de que cuando nos sirvieron los cafés con hielo en el Mercat de Santa Catherina, Julián me tomó la mano y me dijo: ?Me gustas, Lulú.?
Tendría que haberle dicho: ?Tú también, Julián?. Pero en lugar de eso... [continúa]
He tenido poco tiempo para escribir porque Josep me ha puesto tanto trabajo, que a veces ni me acuerdo de que me acuesto con él y empiezo a comentar con algunas compañeras que mi jefe es un capullo.
Creo que esto lo ha hecho por venganza igual que fue por venganza todo lo que hizo el día que salí a cenar con Julián que en resumen fue fastidiarme la noche.
Julián me recogió en casa a las nueve de la noche, puntual. Se había perfumado. Me di cuenta nada más entrar en su Ibiza rojo,... [continúa]
El lunes, de regreso a la oficina, Josep me buscó casi desesperadamente. Le veía en mi Messenger a través de cientos de ventanitas con frases cada vez más insistentes: ?por favor, Lulú, habla conmigo?, ?Lulú, mi niña, contéstame?, ?preciosa, que estás preciosa con ese vestidito blanco, no me dejes así.? Y yo seguía trabajando más o menos como podía, asaltada por su agonía.
Veía a Lorena ir y venir contándome cosas acerca del fin de semana y yo pensando en si debía o no contestar a Josep... [continúa]
Estoy preocupada por lo que me contó Sandra acerca de papá, pero he decidido no pensar en ello hasta que no tenga la seguridad de que es del todo cierto. Pues entonces pensé que le pediría a Josep que me llevara a pasar el fin de semana juntos y él dijo ?Pero Lulu, ¿te has vuelto loca?? y yo le dije ?Pues loca no lo sé, pero yo quiero que me lleves a pasar el fin de semana a algún sitio.?
Lorena entró en ese momento en el despacho, porque aunque se combinan las vacaciones para poder... [continúa]
Mis padres se separaron cuando yo nací, por lo que está bastante claro que se casaron porque yo iba a nacer. Mi padre era entonces un recién licenciado en derecho que estudiaba su último año en París y conoció a mi madre en una fiesta y se dedicaron a hacer cosas muy bonitas pero muy guarras porque si no, no se entiende que yo naciera.
No tengo ni idea de cómo ni porqué exactamente se separaron, el caso es que tuve suerte y se llevaron (y llevan) realmente bien y yo pude compartir a... [continúa]
A las seis de la tarde, llegando del trabajo, me encontré a Jaime bajando las escaleras. Yo tengo la costumbre de subir hasta mi quinto piso caminando, a pesar de que tenemos un flamante ascensor. Y Jaime tiene la costumbre de bajar desde su tercero dando esos pasitos de mariquita. A mí me hace reír porque pasa por mi lado y me dice: ?¿Has visto? ¡Ni Norma Duval ni ná!?
No tengo ni idea de quién es Norma Duval, lo he buscado por Internet y lo único que encuentro son noticias de que se... [continúa]
Josep organiza la convención anual de ventas siempre antes de las vacaciones de verano. A mí me ha vuelto loca estas últimas semanas coordinando las agendas de todos los jefes regionales y los jefes de equipo y también la de los comerciales, pero con estos he tenido un poco de ayuda de las secretarias de delegación.
Después de muchas agencias visitadas, elegimos Tenerife para pasar tres días más de 300 personas juntas, repasar las ventas, fijar nuevos objetivos y aunar metodologías. Por... [continúa]
Josep organiza la convención anual de ventas siempre antes de las vacaciones de verano. A mí me ha vuelto loca estas últimas semanas coordinando las agendas de todos los jefes regionales y los jefes de equipo y también la de los comerciales, pero con estos he tenido un poco de ayuda de las secretarias de delegación.
Después de muchas agencias visitadas, elegimos Tenerife para pasar tres días más de trescientas personas juntas, repasar las ventas, fijar nuevos objetivos y aunar... [continúa]
Yo sigo manteniendo contacto con Magalie a pesar de lo que pasó. Cuando Pierre y ella se fueron a vivir juntos, odié tanto a Magalie que pensé que pasaría toda mi vida deseándole una desgracia.
Magalie y yo nos conocimos en el Lycée, cuando teníamos catorce años. Ella es mucho más guapa que yo, es la típica chica guapa y con éxito, siempre tiene todo lo que quiere, y además es inteligente y una excelente profesional.
A Magalie le he conocido tantos novios que me es imposible... [continúa]
Como ya he contado un poco, estoy loca por mi vecino, Jaime. A mí una de las cosas que más me impresionaron cuando llegué a Barcelona, es la costumbre de hablar con todo el mundo aunque no lo conozcas.
En Paris no se hace eso. Tú hablas con quien conoces, y con el resto sólo si son camareros, porque ni siquiera hablas con la pastelera o la panadera o la de la lavandería. Pero con quien menos hablas es con los vecinos. Yo vivía en un apart de 40 metros cuadrados, pero en el... [continúa]
En la oficina es un poco complicado hacer ver que Josep y yo sólo somos Jefe y Secretaria. Sobre todo cuando Lorena está en Barcelona. Y sobre todo porque Lorena sí sabe perfectamente jugar a los directivos en la oficina, aunque esté casada con el director del despacho de al lado.
Entre ambos despachos hay una pequeña sala abierta y allí estamos la assistant de Lorena, la secretaria del director financiero, dos contables, una administrativa de servicios generales y yo.
Yo... [continúa]
Hoy hace un año que llegué a Barcelona. Y un año y tres meses que Pierre me dijo que se iba a vivir con Magalie y me dejaba plantada.
Se llevó la tele.
Y la vajilla que compramos en IKEA.
Y dos maletas Samsonite.
Tardó media hora en largarse. Se despidió desde el umbral de la puerta, mientras yo seguía en el sillón con la mirada fija en la tele que ya no estaba.

Dijo... [continúa]
Necesitada de sexo después de divorcio,
inicié una relación muy intensa, pero que
me hace sentir una perfecta depravada
Lo dicho.
Los gemidos de Tomás, sus muslos tensos y sus manos como garfios en mis tetas eran la confirmación que yo recordaba cómo se come una hermosa polla y que él lo estaba disfrutando.
?¿Te gusta que te haga esto, eh? ?susurré, mirándolo a los ojos?. Vamos, abre los ojos, mira cómo la amiga de tu madre te da la... [continúa]
Necesitada de sexo después de divorcio,
inicié una relación muy intensa, pero que
me hace sentir una perfecta depravada
A mis cuarenta y cuatro años, hago todo lo que sea necesario para seguir manteniéndome en forma. Estoy acostumbrada a las dietas y al gimnasio. Aunque mi cabello rubio ya necesita tintura, me considero atractiva. Mantengo firmes los pechos y duro mi trasero. Pues bien, la cuestión es que después de divorciarme de mi... [continúa]
A ti, con todo y tus espinas
?No, por favor, no le quite las espinas.
Una y otra vez debo pedirle lo mismo a la florista. ¿Cómo hacer para que entienda que el atractivo de la rosa está en la delicada suavidad de sus pétalos, en el exquisito aroma de su perfume, en la gota de rocío que se esconde en su interior, en la perfecta erección de sus tallos y en el filoso peligro que encierran sus espinas?
?Si se las quita, sería otra flor más ?le aclaro.
Mueve su... [continúa]
?A ver... Cada vez que pasan la noche juntos, ¿cuántas veces te lo cojés? ?pregunto. Su amiga era de llamar al pan, pan y al vino, vino y no se andaba con rodeos. En su concepción del mundo y del sexo, seguía el lema: ?¡Adelante y a toda máquina, y que los dormidos se jodan!?
?Una... ?dijo
?¿Una sola? ?abrió los ojos como platos ?¿Una sola vez? Pero a ver, Diana... ¿vos sos boluda o te hacés?
?¿Por qué? Si se puede saber, digo.
?¿Cómo por qué? Pasás una noche... [continúa]
Aunque lo tenía planeado, lo único que no quería hacer en ese momento era ir a la casa de sus padres, porque sabía que iba a tener que soportar, como un sonsonete, el tema por excelencia de su padre: la profesión. En ocasiones prensaba que había elegido la carrera sólo por complacer a su padre. Y aunque se decía que no era cierto, que a ella la profesión le gustaba, cuando le daba el ataque de sinceridad con ella misma, no podía engañarse. Era dentista, porque era la hija del Doctor. Y la... [continúa]
Me toma en sus brazos. Me levanta como a una pluma. Me besa en la boca y me mete la lengua casi con prepotencia, empuja y fuerza la frontera de mis dientes y me obliga a abrirlos y su lengua toca la mía. Siento que las piernas me tiemblan. Tengo miedo. No se ha sacado el boxer, pero esa dureza me presiona el vientre y me parece monstruosa.
Es impulsivo, nada delicado, no debe conocer el significado de la palabra ?suavidad?, pero me atrae.
El vello del pecho, los brazos y las... [continúa]
Al principio, se sentía mal porque no se había dado cuenta que él era tan sensible, y entonces empezó a tener que cuidarse todo el tiempo de lo que decía. Cuando se enojaba, parecía un chico con un berrinche, y le producía confusas reacciones a medio camino entre la irritación y la complacencia. Le parecía que Nicolás pretendía que lo complaciera en todo, y que se convertirse en alguna clase de mamá sustituta, como si ya no tuviera una y, para colmo de males, psicóloga.
Porque el nene era... [continúa]
Habitualmente ordenada casi hasta la obsesión, ese viernes dejó todo el instrumental en la bandeja, que se ocupara Gladis. Hizo las últimas anotaciones en la ficha de ese último paciente y cuando sintió que ya no le ardían las mejillas y sus impulsos primarios le devolvieron parte del control de sus emociones y su cerebro, abrió la puerta y se asomó al salón de recepción.
?Me voy, Gladis ?dijo.
?¿Se va a pasar el fin de semana a casa de... [continúa]
?Puede hacerse un buche ?dijo.
?Por Dios, ¿qué me pasa??, pensó.
Dejó sobre la mesa metálica el espejo con el que había estado mirando dentro de la boca del paciente y se restregó con nerviosismo las manos en el bajo de la chaqueta del ambo de cirugía.
Sentía que alguien le había prendido fuego a sus mejillas, debajo del barbijo de cirugía. Sabía que debían verse enrojecidas como brasas encendidas. Como cuando era una... [continúa]
por Murron O´Connor
Seguía con el barbijo quirúrgico puesto.
Lo que en otro momento le hubiera resultado ridículo, ahora no le importaba. El hombre la había tomado tan de sorpresa, que ni siquiera había tenido tiempo en quitarse el barbijo, y apenas si pudo sacudirse los guantes de cirugía de las manos.
Dejó escapar un profundo quejido cuando las manos de él le aprisionaron los pechos. La boca eligió el derecho y se adueñó de él. Suspiró de... [continúa]